domingo, 10 de marzo de 2013

Nuestra lengua materna, entre colonialidad y derecho.




Pável H. Valer Bellota1
1 Doctor en Derecho por la Universidad del País Vasco. http://www.pavelvaler.blogspot.com 

Es un poco tarde para recordar: el día 21 de febrero se conmemoró el día internacional de la lengua materna.
Pero esta tardanza no es trascendente si de nuestras lenguas maternas se trata. Porque el idioma es, a la vez, el centro del alma y del cuerpo de la nación, es la médula misma del pueblo. El idioma que hablamos, y que aprendimos junto con el beber la leche de nuestras madres, es parte objetiva de nuestras sociedades, refleja nuestro modo de ser y representa la imagen que hemos hecho del universo que nos rodea. ¿Chaynachu, icha mana chaynachu?
Sin garantías jurídicas para hablar nuestro idioma materno, nuestras sociedades están incompletas y no pueden ser sociedades en las que gobierne la libertad, sino únicamente esquemas políticos totalitarios que instauran relaciones de poder cultural y de dominación lingüística. En estos diseños no democráticos, un solo sector étnico –el que domina la lengua del poder– es privilegiado, y la mayoría de ciudadanos son desdeñados o desconocidos por el Estado. La afirmación del derecho a utilizar nuestro propio idioma en ámbitos privados y públicos es una exigencia ineludible para la construcción de una sociedad democrática en la que se pueda tener un buen vivir. Nokanchiman sumaq kausay munay.
Y justamente la instauración del día de la lengua materna es un reconocimiento internacional –hecho por UNESCO– a la lucha por la democracia que los universitarios de Bangladesh, integrantes del Movimiento por la Lengua, desplegaron para exigir que en su país acabara la dominación colonial y se reconociera como lengua oficial el Bangalí, idioma materno de la gran mayoría de personas de ese país. Varios integrantes de este movimiento fueron muertos a causa de la carga represiva que el Estado colonial desplegó contra una manifestación pacífica el 21 de febrero de 1952. ¡Akakallaw, wañurachisqa!
Es que la resistencia contra el colonialismo tiene que ser entendida como una resistencia a la más absurda de las dominaciones a la que puede ser sometido un pueblo. Y aunque muchos no queramos reconocerlo o no nos demos cuenta, en muchas de nuestras formas sociales y nuestras representaciones jurídicas persiste aun la Colonia. Una de las más eficaces formas de dominación que los esquemas coloniales impusieron en nuestra América fue el imperialismo cultural y jurídico: hacernos creer y convencernos que nuestro mundo, todo lo nuestro cultural, nuestras lenguas, eran lo errado, y que todo lo que viniera de la metrópoli era lo normal, lo correcto, lo considerado culto. Nuestros idiomas fueron constituidos, mediante este imperialismo, en idiomas anormales, minoritarios, rústicos, en expresiones sociales expulsadas del ámbito de la legalidad, a los que había que borrar para siempre e imponer en su lugar los idiomas “doctos” de la anciana Europa.
Se trataba, en el esquema colonial, de acabar con nuestra conciencia de grupo, de hacernos desaparecer en nuestra propia memoria: que nos olvidemos de nosotros mismos y que olvidemos nuestros propios idiomas. La reprobación de la autoconciencia
cultural tawantinsuyana buscaba acabar con el concepto racional y el sentimiento de cariño que nos permitía participar en nuestro grupo lingüístico originario. Este modelo inmoral de desconocimiento fue legitimado por el sistema político colonial, y en el periodo republicano fue replicado por las formas jurídicas que prohibieron prácticamente que pudiéramos hablar en el mundo legalmente construido y ser parte de nuestra asociación cultural originaria de manera consciente y libre. La castellanización de nuestras sociedades autóctonas es todavía, en la actualidad, una parte elemental de ese diseño colonial de dominación.
Como nada dura para siempre, las representaciones ideológicas coloniales, que chocan claramente contra la libertad y la racionalidad, han entrado en su decadencia última. Las luchas de los pueblos vienen ampliando paulatinamente los derechos de los pueblos y han dado lugar al desarrollo de los derechos humanos individuales. Junto a ellos han surgido los derechos colectivos: esos de los que son titulares las sociedades, los grupos humanos como conjuntos culturales. Estos derechos de los pueblos propician y hacen posible el disfrute de los derechos individuales, son en última instancia el presupuesto de la buena vida y la libertad. Una porción de esos nuevos derechos son los derechos lingüísticos.
Desde un punto de vista ético, ya no es posible sostener que un grupo cultural tiene más derecho que otro a utilizar su lengua, difundirla y hacerla subsistir. Tampoco es jurídicamente posible sostener que diferentes lenguas que se hablan en un país tienen un valor diferente. Por el contrario, toda lengua es parte del patrimonio común de la humanidad, cada uno de los idiomas del mundo es fruto de miles de años de creación humana, y cada vez que se extingue un idioma nuestro patrimonio cultural común se hace más pequeño. Aniquilar un idioma es tan grave como incendiar y convertir a cenizas un museo, o condenar a la inexistencia a una nación entera.
La extinción de los idiomas debido a la dominación cultural, y a causa de la injusticia lingüística, debe ser proscrita por ley. Los derechos lingüísticos deben ser reconocidos jurídicamente de manera formal por las legislaciones nacionales. En este sentido la UNESCO aprobó en junio de 1996 la Declaración Universal de Derechos Lingüísticos que reconoce derechos a las comunidades lingüísticas. Esta Declaración establece que todas las lenguas tienen igual valor por ser la expresión de una identidad colectiva y de una manera distinta de percibir y describir la realidad. Por ello, en un contexto democrático, el Estado debe dotar a todas las comunidades lingüísticas de las condiciones necesarias para su desarrollo. Toda persona tiene derecho, por ejemplo, a relacionarse y a ser atendido en su propia lengua por los servicios públicos o administrativos.
Debido a la subsistencia del colonialismo en nuestra cultura jurídica, y tal vez por haber sido promulgada antes de la Declaración, la Constitución peruana de 1993 no contempla a plenitud estos derechos. Por el contrario, impone el castellano como idioma oficial para su uso en todo el Perú, y restringe la utilización, “en las zonas donde predominen”, del “Quechua, el Aymara y las demás lenguas aborígenes, según la ley. Esta disposición constitucional tendrá que ser revisada oportunamente para hacerla compatible con el nuevo sentido común sobre el reconocimiento pleno de nuestra pluralidad lingüística.
En julio de 2011 se publicó la ley 29735 que detalla los alcances del artículo 48 de la Constitución, y declara de interés nacional “el uso, preservación, desarrollo, recuperación, fomento y difusión de las lenguas originarias del Perú”. Esta norma hace un listado de los derechos lingüísticos individuales; entre otros: el derecho a ser
reconocido como miembro de una comunidad lingüística, al uso en público y privado de la lengua, a ser atendido por el Estado en la lengua materna y gozar de servicios de traducción simultánea, a la educación en la lengua originaria y al aprendizaje del castellano.
En cuanto a los derechos lingüísticos colectivos, esta ley únicamente establece algunos medios de actuación del Estado para promocionar los derechos de las comunidades lingüísticas: la elaboración por el Ministerio de Educación del Mapa Etnolingüístico del Perú, como herramienta de planificación; el establecimiento de los criterios cualitativos y cuantitativos para determinar el carácter predominante de una lengua originaria en un ámbito geopolítico determinado; la creación del Registro Nacional de Lenguas Originarias; y la política estatal respecto a las lenguas en erosión y peligro de extinción.
Dicha ley no es la primera que se ocupa de las lenguas originarias del Perú, anteriormente lo hicieron el Decreto Ley 21156 que reconoce el Quechua como lengua oficial de la República (en 1975), y la Ley 28106 de Reconocimiento, Preservación, Fomento y Difusión de las Lenguas Aborígenes (en 2003) . Estas normas derogadas casi nunca fueron aplicadas mediante políticas públicas específicas y coherentes. La misma suerte corrió durante un buen tiempo la ley 27818 que ordena la educación bilingüe intercultural, aunque actualmente desde algunos organismos del Estado se viene intentando su implementación.
La ley de lenguas originarias vigente tiene la debilidad de haber sido promulgada bajo una norma constitucional que restringe los derechos lingüísticos e impone el castellano como lengua oficial, pero es también la ley de mayor contenido y detalle que se ha promulgado hasta ahora en Perú. Actualmente el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Educación vienen elaborando el reglamento de la ley 29735, que tendrá que ser materia de consulta previa a los pueblos originarios antes de su promulgación. Queda también la tarea pendiente a los gobiernos regionales de elaborar las ordenanzas que permitan la mejor aplicación y el desarrollo de los derechos lingüísticos en sus territorios.
Se debe reconocer que estas normas jurídicas surgen de una realidad social que ha heredado muchos de los esquemas de dominación cultural de la Colonia, pero son también herramientas que inicialmente pueden servir para ayudar a emanciparnos de esos esquemas injustos, inmorales y antidemocráticos. Son normas que deben mejorarse y aplicarse de manera urgente: varios estudios indican que durante este siglo podrían extinguirse el 80% de las lenguas del mundo, y sin ir muy lejos: en Cusco, la ciudad abuela de América, desde 1990 menos del 50% de los padres transmitió su lengua originaria –el quechua o runasimi– a sus hijos. ¡Apuraylla ruwasun!

viernes, 8 de marzo de 2013

Hugo Chávez, el polémico presidente de Venezuela ha muerto



Francis Portocarrero

Con su muerte se han desatado un sinfín de declaraciones muchas de condolencias pero tampoco han faltado otras que han aprovechado para lanzar diatribas y declaraciones políticas interesadas. No puede ser de otro modo, pues sin duda Chávez marcó un período de la historia Venezolana y también en Latinoamérica. Sus declaraciones siempre fueron polémicas.
Por ejemplo e presidente de los EEUU dijo que en Venezuela se iniciaba un nuevo capítulo de su historia, a la vez que anunciaba, hipócritamente por supuesto, que los EEUU “está comprometido con principios democráticos, y el respeto de los Derechos Humanos”.

Lo que hizo Chávez
Hugo Chávez gobernó Venezuela durante 13 años. Su mandato fue sin temor a exagerar un fenómeno político internacional, sobre todo por sus declaraciones, aunque no solamente. Según datos de CEPAL la pobreza se redujo un 44%, lo que equivale aproximadamente a 5 millones de personas. Durante su gobierno el gasto social se incrementó en 60% reduciendo la brecha de la desigualdad en 17.9% también según CEPAL. Un 61% de la población compró alimentos directamente de puntos de venta del Estado y 14 millones acceden a alimentos subsidiados.
Respecto del tema de vivienda Bajo el gobierno de Chávez se repartieron 146 mil viviendas, mientras que en la democrática España ahora se producen alrededor de 530 desahucios por día.
Debido a estas medidas así como a sus polémicas declaraciones “antiimperialistas” Chávez logró el apoyo mayoritario de los venezolanos en las urnas, aunque debemos señalar que este apoyo se fue reduciendo con el paso del tiempo, cuestión sobre la que nos referiremos más adelante.
Chávez se sometió a numerosos procesos electorales y sin embargo, sectores conservadores y de la derecha continental han calificado a su régimen de dictadura. Sin duda, los grandes medios y corporaciones informativas del mundo han desinformado y mucho es lo que hay que aclarar tras la montaña de acusaciones, calumnias y mentiras diseminadas contra Chávez.

El significado de Chávez desde el punto de vista  del socialismo revolucionario?
La política no está hecha a base de sentimientos aunque los politicastros siempre apelan a estos.

Desde un punto de vista de clase y de la urgente y necesaria transformación que requieren todos los países de nuestro continente, Hugo Chávez no pasó de ser un nacionalista burgués, porque más allá de sus discursos sobre el socialismo y el imperialismo, Chávez no acabó con la miseria ni la desigualdad social, tampoco sentó las bases para la construcción de una sociedad socialista, no pasó de utilizar una herramienta burguesa, las elecciones, para gobernar una Venezuela capitalista e intentar gobernar con una burguesía adicta a él o sometida a su régimen bolivariano.
Si bien respetamos la conmoción de innumerables activistas y militantes honestos por el drama personal que sufrió Chávez producto del cáncer que terminó acabando con su vida, los acontecimientos y sucesos políticos de Venezuela siempre encendieron los debates sobre el significado del chavismo y de su “socialismo del siglo XXI”, pues durante sus casi 14 años en que estuvo al frente de Venezuela Chávez fue un referente importante para la izquierda mundial. Tan es así que incluso su sucesor llegó a afirmar que Venezuela se encontraba en una economía de transición, es decir que se encuentra a medio camino del capitalismo hacia el socialismo. ¡¡!!
El gobierno de Chávez fue un nacionalismo burgués con un nuevo traje. ¿Por qué?
Chávez surgió a la palestra política como producto de la movilización de las masas venezolanas en el año 1989. En ese año se dio una verdadera insurrección popular contra la miseria y la inflación, conocida como el “Caracazo” que sacudió el país. Si bien en ese entonces el gobierno socialdemócrata logró sofocar la insurrección, la crisis económica y política se profundizó aún más. Tres años más tarde Hugo Chávez, entonces teniente del ejército, se lanzó a una aventura golpista aprovechando el desgaste del gobierno de Carlos Andrés Pérez, pero fracasó, sin embargo, este acto fallido le catapultó como un referente político ante la población.
En 1998, se lanzó a la arena electoral liderando un frente político conocido como Movimiento V República (MVR) logrando acceder a la presidencia de la república y poniendo fin a 40 años de hegemonía de los partidos tradicionales que gobernaban Venezuela en medio de sucesivos y escandalosos actos de corrupción. Entonces ya como presidente anunció su “revolución pacífica”, es decir una política de cambios graduales dentro del Estado burgués venezolano, apoyándose particularmente en las Fuerzas Armadas.
En el año 2000 se promulga una nueva constitución que centraliza el poder en manos del ejecutivo. Esto sucede de la mano de levantamientos populares y grandes movilizaciones de masas en toda América Latina. En ese contexto Hugo Chávez fue cambiando su discurso nacionalista hacia una versión particular de socialismo a la venezolana, denominado “socialismo del siglo XXI”. Apoyándose en la movilización de masas Hugo Chávez se orientó hacia una política nacionalista burguesa con características autoritarias. A pesar de su discurso y del poder que logró jamás rompió con el imperialismo, que nunca dejo de atacarlo ni de apoyar a la oposición reaccionaria y golpista en Venezuela. Chávez se montó en la movilización de masas para institucionalizar su proyecto nacionalista burgués, por ello fue apoyado también en un sector de la burguesía venezolana, además de cooptar dirigentes sindicales y los movimientos sociales que surgían en todo el país.
Poco tiempo después, para centralizar aún más el poder fundó un nuevo partido el Partido socialista Único de Venezuela (PSUV) que integraba a empresarios “socialistas” y quien no se adhería a este nuevo proyecto partidario era tachado de contrarrevolucionario. Así fue surgiendo la boliburguesía “roja rojita”.
Sus nacionalizaciones no pasaron de ser adquisiciones de acciones, si bien compulsivas, resultaron bien remuneradas o compensadas para las empresas expropiadas tal es así que no existen hoy ninguna queja o conflicto jurídico de parte de las empresas expropiadas. Así sucedió con PDVSA, la petrolera venezolana que hoy por hoy participa en empresas mixtas junto a multinacionales del petróleo, así también sucede en la compañía de teléfonos (CANTV), una de las más lucrativas, que a pesar de ser considerada estatal está controlada por empresas privadas.

Detrás del discurso revolucionario de Chávez.
La verdad, entonces, desde un punto de vista de clase, es que detrás del discurso antiimperialista y socialista  de Chávez se fue perfilando una política económica favorable a los negocios capitalistas, más allá de las medidas populistas de su gobierno. Venezuela es totalmente dependiente de la exportación petrolera (90%) que equivale al 30% del PBI. Continuó pagando, la impagable deuda externa que asfixia a nuestros países latinoamericanos (bajo su mandato, el porcentaje destinado al pago de la deuda externa pasó del 14% al 30% del PBI, entre el 2008 y 2010). La inflación llegó al 20% y continuó golpeando a la población, especialmente los más pobres. El tema de la inseguridad y la violencia urbana se fue incrementando en los últimos años. Es decir. detrás del discurso chavista se ha mantenido un sistema que termina beneficiando a las grandes empresas y al imperialismo.

La izquierda “progre” latinoamericana
Más allá de los discursos triunfalistas sobre lo que significó Chávez, las perspectivas no son nada alentadoras para los trabajadores y pueblo venezolano. La situación económica se viene agravando, más allá de la demanda de materias primas de los mercados del mundo; el aumento de la deuda pública genera un déficit fiscal de 20%.
La gran mayoría de la izquierda en lugar de construir una alternativa realmente socialista y revolucionaria, se pasó con armas y bagajes a defender al régimen chavista ofreciendo además un apoyo incondicional a su política nacionalista burguesa. Ese es el drama de la clase trabajadora venezolana y latinoamericana. Ante la perspectiva de mayores problemas económicos en Venezuela y la falta de una auténtica alternativa consecuentemente socialista, es la derecha la que buscará llenar el vacío dejado por Chávez aprovechando la bronca que existe y crece en amplios sectores de los trabajadores y la población con el régimen chavista.
Creemos que la única política realmente progresiva que se puede tener ante la compleja coyuntura que vive hoy el pueblo venezolano es la lucha por la organización independiente de los trabajadores, denunciando a la derecha neoliberal y pro imperialista y explicando pacientemente a las masas venezolanas el verdadero carácter del chavismo.
Ese es el dilema de la izquierda socialista y revolucionaria. Hoy el régimen aun cuenta con el apoyo de la población, sobretodo de los más pobres porque está ligado al apoyo que obtienen de los programas sociales asistencialistas (las misiones). Sin embargo, aparte de no resolver los problemas estructurales del país, tales programas tenderán a desaparecer ante el agravamiento de la crisis en Venezuela.




domingo, 20 de enero de 2013

Asalto al bolsillo de los estudiantes, elevan costo de Ciclo Vacacional para beneficiar a docentes ¿Ciclo Vacacional no es rentable para la Unsaac?



Todos los inicios de semana se reúnen la comisión académica de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco (Unsaac), el pasado lunes 14 de enero los estudiantes del tercio que pertenecen al Consejo Universitario (CU) y a dicha comisión, se dieron con la sorpresa de la propuesta de “incluir y modificar los artículos 11°, 13° y 24° del Reglamento del Ciclo Vacacional,” así como el Alza de 20 a 30 soles por crédito. Todo estaba planificado, al día siguiente en un horario y convocatoria poco normal el CU se reunía a las 8am para aprobar esta medida. Concluido el actual semestre académico y ya en la marcha, los representantes del tercio y la Federación Universitaria (FUC) van a impulsar acciones de presión apelando a instancias como la Asamblea Universitaria y el próximo martes en el CU, el Rector, Germán Zecenarro Madueño eligió la mejor fecha para este golpe.
La privatización de la “universidad pública” sigue siendo el norte de las autoridades en la Unsaac, han aprovechado cualquier oportunidad para elevar las tasas educativas, a finales del año 2000 el crédito para la vacacional era de 12 soles, después 15, hasta el anterior año 20 y ahora 30 soles, la mayoría de los cursos generales son de tres y cuatro créditos… saquen la cuenta.
Esa es la ruta que sigue la Tricentenaria casa de estudio, el argumento del Vicerrector Académico Dr. Pompeyo Cosio Cuentas giro alrededor de un “estudio de costos” de la rentabilidad del Ciclo Vacacional y el aumento de sueldo de los docentes. Bajo ese espíritu se incluyo en el art. 11°, “Los estudiantes que realicen pagos pretendiendo forzar la apertura de una asignatura no programada u ofrecida no podrán solicitar devolución alguna,” el art. 13° modifica el mínimo de estudiantes que se necesitan para abrir una asignatura, el requisito pasó de 25 a 30 matriculados, habría un ingreso base por asignatura de 3mil soles. La modificatoria al Art. 24° inclina la balanza a favor de los docentes y evidencia que es a desmedro de los estudiantes, la división de 20/80 del total de ingresos que se recaudan, ahora se distribuyen en un 10% para la Universidad y 90% para el pago de profesores, coordinadores, integrantes de la Comisión de Coordinación del Ciclo y gastos administrativos.
El ciclo vacacional es un derecho de los estudiantes, este les permite nivelar ó avanzar en sus cursos. La crisis institucional y organizativa de la universidad a con llevado a que este derecho se convierta en un servicio y se pague por él, el curso que normalmente llevas en cuatro meses ahora tienes que hacerlo en dos, hay una fiscalización formal y débil a los docentes, etc. pero el factor que ha determinado la crisis de este servicio es que para la actual universidad peruana, la educación es un negocio y todo servicio debe ser rentable para la institución.
En este último Consejo Universitario no solo se aprobaron las modificatorias, también se amenazó de no llevar a cabo el Ciclo Vacacional, en los hechos esta es opcional, cada facultad tiene esa autonomía, la mayoría de los docentes principales optan por sus vacaciones, por ejemplo este es el caso de Antropología y Geológica, sólo se apertura los cursos generales. La realidad de la facultad de Administración es otra, es el 80% de los estudiantes que asisten al ciclo vacacional, tal como informa un estudiante del tercio. Estos elementos desiguales en las facultades hace que no sea una reivindicación, necesidad y una bandera de lucha del conjunto de los estudiantes, peor aún se da en una universidad en la que más del 70% son de provincia y de bajos recursos económicos.
Las cartas están sobre la mesa, el pasado martes a horas de aprobada esta medida se dio una asamblea en el local de la FUC, donde participaron tercios estudiantiles, doce centros federados y estudiantes de base, esta reunión fue importante porque los mismos dirigentes mencionaron que de mucho tiempo existía tal participación. A pesar de que en esta coyuntura la corriente vaya en contra de los antonianos, esta puede ser una oportunidad para dar un salto en la reorganización, que primen los intereses colectivos/gremiales frente a apetitos personales y negociaciones bajo la mesa, se deben utilizar métodos democráticos que apelen a la base, que le den representatividad a los gremios y se pueda reflexionar sobre los rumbos de la universidad pública.   
Nota
La Asamblea Universitaria convocada para el viernes 18 fue suspendida por falta de quórom, este traspié del Rector y del grupo docentes que lo respalda, saca a la luz las pugnas internas por el control de la Tricentenaria casa de estudio. Los antonianos van a estar pendientes del siguiente Consejo Universitario que se llevará a cabo este martes 22.
Wilson Chilo Luna